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FiberBrow Europe

La técnica

No es pigmento imitando un pelo. Es una fibra.

Fibras estéticas aplicadas una a una, a 0,3 mm, sobre la piel de su clienta. Volumen con textura y relieve, reversible, sin nada permanente.

Ceja después de la aplicación, en primer plano, con las fibras implantadas siguiendo el trazado natural.

qué pasa en la silla

La profesional aplica fibras estéticas biocompatibles, de polibutileno tereftalato, siguiendo el trazado natural de la ceja. Una a una.

La aguja es una nanoaguja, de calibre cercano al de insulina. No es aguja quirúrgica. Entra 0,3 mm, lo que la deja en la epidermis y la dermis superficial, más arriba de donde trabaja el microblading.

Se aplica anestésico tópico. Las clientas describen la molestia como bastante por debajo de la de la micropigmentación.

La fibra es estéril, de un solo uso, atóxica y no absorbible. Producida en laboratorio, purificada, dermatológicamente testada.

El momento de la implantación de una fibra, de cerca.

qué cambia respecto a lo que ya hace

Comparada con la micropigmentación

El microblading y el nanoblading dibujan. Depositan pigmento en la piel y crean un trazo que, visto de frente, se lee como un pelo.

FiberBrow añade materia. La fibra ocupa espacio por encima de la piel, así que tiene textura y coge la luz como la coge un pelo de verdad. La diferencia se ve de cerca y en fotografía lateral, que es donde la micropigmentación suele delatar que es un dibujo.

El postoperatorio es más sencillo. No hay pigmento cicatrizando durante semanas ni la incertidumbre del color final después de asentar.

Y está la clienta a la que ninguna de las dos sirve: la que quiere volumen en la ceja y dice que no quiere nada permanente en la cara. Hoy esa persona sale de su clínica sin reservar. Es a ella a quien FiberBrow responde.

Nada de esto sustituye lo que ya tiene. Añade.

La nanoaguja implantando una fibra junto al trazado de la ceja.

cuánto dura, toda la verdad

El resultado se mantiene entre tres y seis meses. El retoque se hace cada cuatro a seis.

Dicho así parece poco al lado de los dos años de una micropigmentación. Visto desde quien gestiona una clínica, es otra cosa: la clienta vuelve a su agenda tres o cuatro veces al año, en lugar de una vez cada dos años.

Con mantenimiento regular el resultado se mantiene el tiempo que ella quiera. La técnica no tiene plazo. Tiene ritmo.

Acortan la duración la piel inflamada, el estilo de vida de la clienta, y una profundidad de aplicación incorrecta. La tercera depende de quien aplica.

es reversible, y eso es argumento de venta

El material se puede retirar cuando la clienta decida. No se espera a que desaparezca solo, no se recurre al láser, no se convive con un arrepentimiento durante dos años.

Para una parte de las clientas que duda ante la micropigmentación, es esto lo que desbloquea la decisión. No es que FiberBrow dure menos. Es que se puede volver atrás.

qué no es

No es un procedimiento quirúrgico. No extrae folículos, no requiere anestesia general, no toca estructuras profundas de la piel.

No es un trasplante de cejas. Un trasplante mueve pelo de la propia persona, es acto médico, y cuesta entre siete y treinta mil euros. Esta es una técnica estética de embellecimiento facial, sin finalidad terapéutica, con un precio que es una fracción de aquello.

No es tatuaje ni micropigmentación. No se introduce pigmento en la piel.

No hace falta un médico para aplicarla. Hace falta una profesional de la estética formada y certificada en el método, y por eso existe la certificación.

Preparación de la aplicación, con material de un solo uso junto a la ceja.

dónde no se aplica

Está contraindicada en caso de alergia conocida al níquel o a materiales de uso estético, embarazo, lactancia, enfermedades autoinmunes activas, y uso de isotretinoína. Son las mismas contraindicaciones de la micropigmentación.

Existe un margen natural de sensibilidad entre el tres y el cinco por ciento, como en cualquier material estético. Para clientas con historial alérgico se recomienda prueba de tolerancia antes de la sesión.

Los dos problemas serios vienen de la ejecución: aplicación doble y fibra no esterilizada. Ninguno de los dos es de la técnica. Ambos son de quien la aplica sin formación.

preguntas que le van a hacer sus clientas

¿Puedo usar henna después?

Sí. La fibra tiene acabado sellado y no absorbe colorantes. La henna tiñe los pelos naturales y la fibra mantiene su color de origen.

¿Duele?

Menos que la micropigmentación y que el microneedling. Se aplica anestésico tópico igualmente.

¿Es permanente?

No. Dura entre tres y seis meses y se puede retirar antes, si quiere.

¿Es seguro?

Con protocolo riguroso, sí. La fibra es biocompatible con la gran mayoría de tipos de piel. El margen de sensibilidad es del tres al cinco por ciento.

¿Estropea mis pelos?

No. La aplicación preserva la integridad de los pelos naturales.

el encuadre, para quien lo necesite

Esta parte le interesa a quien gestiona una clínica y tiene que responder ante un inspector, una aseguradora o un socio.

La técnica no introduce pigmento en la piel, así que el Reglamento (UE) 2020/2081 sobre tintas de tatuaje no se aplica. Ese reglamento define su ámbito como la inyección o introducción de mezclas en la piel, y no es lo que ocurre aquí.

Perfora la piel a 0,3 mm. Y aquí llega la parte que no le podemos responder desde Portugal: en España la competencia es de las comunidades autónomas, y los decretos regulan los establecimientos de tatuaje, micropigmentación y perforación cutánea. Son diecisiete regímenes distintos, con redacciones que no son idénticas.

Nuestra lectura es que una técnica que aplica fibra a 0,3 mm sin introducir pigmento queda fuera del ámbito de esos decretos. Pero es una lectura, no una resolución, y quien la tiene que confirmar es la autoridad sanitaria de su comunidad. Le decimos esto en lugar de darle una respuesta única que suene mejor y sirva de menos.

Esto es información con fuentes, no asesoramiento jurídico.

La técnica se aprende en dos días

La formación es presencial, con práctica en modelo real, y sale de ahí con el método y el kit.

Francielly Costa aplicando la técnica, con bata y mascarilla.